Welcome to Paradise

Página en construcción. Estará lista cuando la paja no le gane a la editora/escritora (o cuando photoshop se porte bien).
Si alguien sabe cosas que empiecen con la letra M, comente acá!

31 dic. 2011

Nice Dream

Estira. Porque tal vez termine cansada, suspirando de más y con la cabeza gacha, pero tengo que terminar.
Me cansaron todas las cosas que me pasaron, lo bueno y lo malo, las noches que se hicieron cortas y las que parecía que no terminaban más, pero en general, pasó todo lo que quería que pasara. Y además, siento que todo fue demasiado raro. La manera en que me sentía ante ciertas situaciones era rara. Me pasaron cosas que nunca antes me habían pasado. Aprendí a dejar ir lo que no me correspondía y a aceptar otras cosas sin tener miedo de que duela después. Me siento capaz de soportar ciertos dolores después. Y lo que dejé ir... algunas cosas ya no importan, otras las recuerdo con una sonrisa. Ahora son otras las cosas que me hacen sentir viva. Estoy viva.
Y no sé qué espero, porque creo que también me enseñaron que tengo que dejar que todo fluya. Siempre lo hice, aunque en algunos momentos parecía olvidarme de ello. Voy a dejarme llevar otra vez, sin esperar nada, sintiendo lo que siento ahora. Tal vez entonces todo vaya mejor.
Entonces estiran y me dejo llevar. Cansada, pero a punto de despertar. Y no quiero que me pregunten qué espero de este año o de mi vida; no espero nada, porque me gusta cómo están las cosas ahora. Sigan estirando, mi vida que siga estirando...

24 dic. 2011

Dead Tree

Lo entiendo. Entiendo todo lo que está mal, creo que por más que siga pensando, no voy a encontrar ninguna otra falla. ¿Por qué no puedo hacer nada al respecto entonces?
Pedí opinión de las pocas personas que me interesan, me dijeron lo lógico, lo que yo ya sabía, lo que ya había pensado y encontrado como "lo correcto". Pero la realidad es tan distinta... Las cosas son más difíciles de reconocer, las palabras son tan difíciles de pronunciar, los problemas son tan difíciles de afrontar.
Me equivoqué y dije cosas estúpidas. Y tal vez en el momento en que las dije, mi lado lógico trató de detenerme y hacerme ver que estaba equivocada. Pero estaba sofocada, aunque no tanto como ahora. Porque ahora, lo único que me queda es esperar... Y dejar que las cosas fluyan, pero sin saber cómo van a terminar. Y me da tanto miedo. Creo que ya no puedo hacer nada más, sólo esperar que todo se arregle solo y tratar de no volver a hacer las mismas estupideces. Y mientras tanto...
Sonrío cuando tengo que sonreír, contesto cuando me preguntan algo, hago todo lo que habría hecho normalmente. Ni siquiera noto el esfuerzo que hago hasta que me detengo y es necesario suspirar... Y entonces me doy cuenta del nudo en mi garganta, que sigue estando, que pesa y duele. Después vuelvo a concentrarme en otras cosas rápidamente, y vuelvo a sonreír, contestar, hacer. No sé por cuánto tiempo voy a poder seguir haciéndolo, tal vez hasta que directamente todo se vaya a la mierda y ya no me importe, si es que algún día va a dejar de importarme. Hasta entonces, voy a seguir teniendo un sabor amargo en la boca, que se intensifica de a momentos. Mi auto tortura, por haber sido tan imbécil. Sofocada, atrapada, porque ya no puedo hacer nada más.
Voy a suspirar otra vez... Y ahora me levanto y sigo.

20 dic. 2011

Loneliness

"Al entrar en el parque, me pasó una cosa horrible. Se me cayó al suelo el disco de Phoebe y se hizo mil pedazos. Estaba dentro de su funda, pero se rompió igual. Me dio tanta pena que estuve a punto de echarme a llorar. Recogí todos los pedazos y me los metí en el bolsillo del abrigo. Ya no servían para nada pero no quise tirarlos. Luego entré en el parque. ¡Jo! ¡Qué oscuro estaba!..."

"... Al final me senté en un banco en un sitio donde no estaba tan oscuro. ¡Jo! Seguía tiritando como un imbécil y, a pesar de la gorra de caza, tenía el pelo lleno de trocitos de hielo. Aquello me preocupó. Probablemente cogería una pulmonía y me moriría. Empecé a imaginarme muerto y a todos los millones de cretinos que acudirían a mi entierro. Vendrían mi abuelo, el que vive en Detroit y va leyendo en voz alta los nombres de todas las calles cuando vas con él en el autobús, y mis tías -tengo como cincuenta-, y los idiotas de mis primos (...) Lo sentía muchísimo por mis padres, sobre todo por mi madre, que aún no se ha recuperado de la muerte de Allie. Me la imaginé sin saber qué hacer con mi ropa, y mi equipo de deporte, y todas mis cosas. Lo único que me consolaba es que no dejarían a Phoebe venir a mi entierro porque aún era una cría. Esa fue la única cosa que me animó. Después me los imaginé metiéndome en una tumba horrible con mi nombre escrito en la lápida y todo. Me dejarían allí rodeado de muertos. ¡Jo! ¡Buena te la hacen cuando te mueres! Espero que cuando me llegue el momento, alguien tendrá el sentido suficiente como para tirarme al río o algo así. Cualquier cosa menos que me dejen en un cementerio. Eso de que vengan todos los domingos a ponerte ramos de flores en el estómago y todas esas puñetas... ¿Quién necesita flores cuando ya se ha muerto? Nadie..."

8 dic. 2011

It was all just a dream...

Apoyo mi cabeza en la almohada.
Caigo.
Fijo mis ojos en el techo y llevo mis manos hasta mi nuca. Se enredan en mi pelo. Pestañeo con lentitud y suspiro, también lentamente, sintiendo el aire recorrer mi cuerpo desde que entra hasta que sale de él.
Caigo más profundo.
Mis pensamientos comienzan a divagar por las cosas que más me preocupan estos días, las cosas que no podría alejar de mi cabeza por más que quisiera, que tratara de borrarlas. Tengo todavía los ojos abiertos, pero no veo nada más que las situaciones de mi mente. Soy consciente de que me baña el sol que entra por la ventana, a la tarde, que hace calor, pero no lo sufro, y más allá de eso, no estoy conectada con nada más que tenga que ver con este mundo. Despierta, dormida, soñando.
Repaso todas las palabras dichas, las que me callé porque no era necesario decirlas, las que no dije y me arrepentía de no decir... Supongo, o tengo la esperanza, de que haya tiempo suficiente para decirlas. No quiero dejar ninguna atravesada en mi garganta. En mi imagen mental, las digo y soy libre. En mis imágenes mentales, hay un final feliz. Un final eterno. Vuelvo a suspirar.
¿Necesitás a alguien en este momento? Sí, sí lo necesito. Pero estoy en mi propio mundo, y lo tengo... ¿Es ésa la diferencia entre el sueño y la conciencia? Lo que habita allí dentro sólo son los deseos, y el sueño los vuelve realidad. Lo de afuera sabe que no es verdad, y en el momento en que se cruzan, ambos se dejan convencer de algunas cosas. Puedo volver conscientes mis deseos, lo de adentro; lo de afuera sabe que de todas formas, puedo intentar conseguir lo que deseo. Ahora que sé ambas cosas, puedo hacerlo.
Si me pregunto si necesito a alguien, sí, lo necesito; a la vez no quiero necesitarlo. Porque ya sumida en el sueño, me veo a mí saliendo por la gran ventana, alejándome, sin que me preocupe nada de lo que dejo atrás. ¿Sería bueno llevar a ese alguien que necesito? Sí, pero en mi sueño soy feliz, y en los sueños no arrastro a nadie conmigo. Caigo sola. Aunque en realidad tal vez no esté sola; tal vez esté con alguien, pero es tan cercano y tan único que forma parte de mí misma. No puedo soltarlo. Soñamos juntos.
La realidad es distinta. La conciencia es distinta. ¿Pero no puedo intentarlo? ¿No puedo intentar salir directo hacia el sol, siempre adelante, sin volver? ¿Y qué hay de lo que necesito conmigo? Se trata de hacer consciente lo inconsciente. De hacer realidad el sueño. Y para eso, tengo que despertar. Es hora de despertar.