Welcome to Paradise

Página en construcción. Estará lista cuando la paja no le gane a la editora/escritora (o cuando photoshop se porte bien).
Si alguien sabe cosas que empiecen con la letra M, comente acá!
Mostrando entradas con la etiqueta depresión. Mostrar todas las entradas
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25 feb 2012

Going to Pasalacqua


Here we go again, infatuation
Touches me just when I thought that it would end
Oh, but then again it seems
Much more than that but I'm not sure exactly what you're thinking

I toss and turn all night
Thinking of your ways of affection,
But to find that it's not different at all
I throw away my past mistakes
And contemplate my future
That's when I say...
What the hey?!

Would it last forever?
You and I together,
Hand in hand, we run away...
Far away
I'm in for a nasty weather
But I'll take whatever
You can give that comes my way, yeah...
Far away!

F a r a w a y...

17 nov 2011

Look around there's no one else left

¿Y qué importaría si algún día empiezo a caminar y decido no volver? Adelante, siempre adelante. No llegaría demasiado lejos. Y de cualquier forma, no me importaría. Ni a mí ni a nadie.
No soy parte de nadie, no quiero ser parte de nadie. Nadie tiene que necesitarme, yo no quiero necesitar a nadie. Y ese deseo es obviamente imposible de realizar. Pero sé que preferiría cagar la vida de otras personas, porque las que conozco tal vez son demasiado geniales. O debería corregirme. Las que quiero tal vez son demasiado geniales. Porque sé y reconozco que soy una persona egoísta, orgullosa, insensata. Quiero actuar siempre mediante la lógica, y siempre tomo las decisiones más importantes dejándome llevar por impulsos. Por impulsos, hago o digo cosas estúpidas, o pienso y razono estupideces. Porque no puedo evitar llorar cuando tengo la idea pero no sé cómo expresarla, porque no puedo evitar llorar cuando quiero demasiado algo pero espero que venga a mí. Orgullo, siempre con la cabeza en alto. Porque no puedo relacionarme con otros, porque temo que me lastimen; "no podés entrar en la vida de alguien y después simplemente, irte". A mí no me va a pasar.
Y a la vez, porque no puedo evitar cagar yo misma las cosas que cuido, las cosas que quiero, porque intentarlo demasiado lo lleva al fracaso. Nadie me extrañaría también porque soy una persona llena de contradicciones, que muchas veces no puede tomar una decisión, y por lo tanto soy débil, intento mantenerme firme, pero con tres palabras podés hacer que me quiebre y llore. Porque las personas por las que lloro son las que más me gustaría que me consuelen. Por eso, no quiero necesitar a nadie. Quiero abrazarme yo misma, y no puedo hacerlo. Y soy de las personas que pueden señalar sus propios defectos y describirlos a la perfección, aunque me cuesta muchísimo señalar mis virtudes, e incluso dudo si las tengo. Cuando me las señalan, no las creo. O tal vez sí las creo y me gustaría admitir que es verdad. Ego, yo, Celes. No sé realmente cuál de las dos es peor.
Decime si das entonces dos mangos por mí, por esto, por toda esa mierda. Necesito tiempo para todo, y aún después de pensarlo mucho, sigo dudando. Mi seguridad son otros, y no quiero que así sea. No vale la pena perder tanto tiempo. Por eso parece que todos van de paso. Nadie tiene tanta paciencia en éste tipo de cosas.

26 oct 2011

Dirty Liar

FRACASO
=




















Hola.

The traces of blood always follow you home, like the maskara tears from your getaway. Your walking with blisters and running with shears, SO unholy... Sister of Grace!

16 sept 2011

Melodramatic Fool


Do you have the time to listen to me whine
about nothing and everything all at once?
I am one of those melodramatic fools
Neurotic to the bone, no doubt about it.

Sometimes I give myself the creeps...
Sometimes my mind plays tricks on me...
It all keeps adding up,
I think I'm cracking up!
Am I just paranoid?
I'm just stoned.

I went to a shrink to analyze my dreams,
she says it's lack of sex that's bringing me down.
I went to a whore, he said my life's a bore
and quit my whining 'cause it's bringing her down.

Sometimes I give myself the creeps...
Sometimes my mind plays tricks on me...
It all keeps adding up,
I think I'm cracking up!
Am I just paranoid?
I'm just stoned.

Grasping to control...
So you better hold on.



Podría haber puesto más emoción en la entrada, pero la verdad es que no tengo muchas ganas de nada.

28 jul 2011

Momento de inspiración

Si me ponía a pensar, era increíble tal vez la facilidad con que pequeños detalles se transformaban en mi cabeza hasta convertirse en grandes tormentas, que me mantenían en el estado que casi siempre estaba. No sabía en qué momento, ni cómo, ni porqué, de repente me veía envuelta en una niebla tan espesa que salir de ella parecía imposible. Y esa niebla llevaba consigo un sufrimiento inexplicable, un dolor que casi era físico, y miles de pensamientos que de repente afloraban en mi mente como si todos se hubieran puesto de acuerdo para hacer una reunión de té a la misma hora. Conversaban, reían, gritaban, todos a la vez, en el mismo lugar, atraídos por la misma neblina maldita.
Y todo eso no sólo se reservaba para trastornarme durante las noches, pura y exclusivamente a mí. Claro que no, si yo no era más que la primer y más importante víctima. Allí estaba el egoísmo, dispuesto a pedir más de lo que sabía que iba a obtener. ¿Por qué no puedo conseguir lo que quiero? ¿Es que no soy lo suficiente buena en lo que hago o para con los demás? ¿Es que no me esfuerzo demasiado como para merecer recompensas? ¿Por qué, y maldición, de verdad me pregunto porqué, los demás también parecían ponerse de acuerdo en mi contra?
A su lado estaba la amargura, que no sólo me dominaba a mí por completo. Ella sacaba de mi boca los comentarios más ácidos y repulsivos dirigidos hacia cualquiera que se cruce en mi camino. ¿Y qué culpa tenía él o ella si la niebla me perseguía a mí? No lo sabía exactamente, pero no podía contestar a nada que me dijeran de buenas maneras, con verdadero entusiasmo, o simplemente no podía ocultar todas esas cosas que me carcomían por dentro. Amargura y Egoísmo trabajaban juntos a veces, porque Egoísmo le gritaba a la otra que no se detenga, que llene y ocupe todo lo que pueda, que arrastre todo lo que pueda consigo. Y Egoísmo también azotaba al Enojo.
De repente, todo me molestaba. No, no me molestaba, me sacaba de quicio. ¿Por qué no se pudren todos en el mismísimo infierno? Tal vez así se den cuenta de que era mejor prestarme atención a mí, o que era mejor no superar a una pobre mujer que nunca obtuvo lo que se merece. Y ya me importa un bledo si la culpa es mía, culpables eran todos, sólo por mirarme con pena, o por no interesarse en mí. El Enojo no tiene sentido. Era sólo ira que surgía de la nada, de cualquiera acción estúpida, tanto mía como de los demás. Era lo que menos entendía.
Frustración, Odio, Rabia, no entendía porqué todos se reunían para atormentarme de esa forma. Ni siquiera me había sucedido nada demasiado importante como para darle la bienvenida con gusto a esos sentimientos. Pero el mayor de todos, el que encabezaba el grupo y no reía, sino que sonreía con una satisfacción maldita, era la Tristeza. Por detrás del Egoísmo y la Amargura, del Enojo, la Frustración y demás, si se disparaba la Tristeza, se disparaban todos los demás. Era la que conducía aquel grupo de locos.
Sin hablar de ellos de una manera tan abstracta, cuando sabía que estaba en el peor momento de esa reunión, cuando sabía que ya estaba metida de lleno en esa locura, era cuando mi garganta comenzaba a molestarme. Era como si algo se expandiera dentro de ella, hasta que dolía, y mis fuerzas para impedir que siga expandiéndose me hacían doler aún más. Era el llanto, lo que quería expandirse era el llanto. Y a veces me pasaba en los momentos más inoportunos. En la calle, en una reunión con amigas, delante de gente que no quería que me vieran llorar. Y lo soportaba, porque creo que mi semblante ni siquiera parecía demasiado triste como para demostrar tal debilidad. Pero lo cierto es que necesitaba que me detuvieran. Necesitaba que alguien se diera cuenta de todas las señales obvias que demostraban que no estaba bien, y que me dijera sin vergüenza que sabía que yo estaba mal y que, aunque no podrían hacer nada para ayudarme, de todas formas allí había una mano amiga. Sólo necesitaba que me dijeran eso, para que pudiera soltar el llanto de una vez, y suponía... No, estaba completamente segura, que después de eso me sentiría perfectamente. Como el viento que podría disipar esa niebla, como el golpe que pudiera derrumbar el castillo de naipes, o cualquier comparación idiota que se les ocurra. Bueno, eso era lo que yo necesitaba. Tal vez entonces podría pensar en todas las situaciones que me rodeaban de manera más clara, con la mente más despejada. Tenía que encontrar la salida a ese callejón tan oscuro.
Porque lo cierto es que de esa manera no podía pensar con claridad en lo que de verdad me atormentaba. Me atormentó tanto que de un momento a otro ya casi me había olvidado de que ese era el verdadero motivo de mi depresión. Y si quería buscar soluciones, no podría encontrarlas mientras estaba reunido en mi cabeza el Club de la Niebla. Porque ellos me aconsejaban, y entonces no había ni una solución que no estuviera llena de dolor y sufrimiento.


[20% de imaginación; 80% de cuestiones personales]

10 dic 2010

Viernes... ¿Y llueve?

Damn! Damn! Damn! Damn and hell!
Son las... tres y veinte de la tarde, y sí, sigo en pijama. Y no tengo ni la más mínima intención de cambiarme o mejorar mi aspecto. Ya mañana voy a tener tiempo para eso. Y sí, conozco muy bien el estúpido dicho de "no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy", pero no me importa. Sé que nada va a cambiar demasiado de un día para el otro, porque ahora, mis viernes, mi semana de puros viernes se está volviendo monótona y aburrida. Y mañana va a ser igual, ¿saben? La única diferencia es que pienso salir a la noche, pero soy una estúpida. Haciéndolo sólo voy a fingir que estoy de buen humor. Pero bien, con suerte capaz que me miento a mí misma. Ojalá logre mentirme a mí misma.
Es verdad que vivir siempre en el mismo presente o rutina, como quieran llamarle, puede volverle a uno loco. No creo estar llegando a ese estado, pero siento la diferencia. En este momento, escribiendo esto, pensando en que recién empiezo las vacaciones y moviendo mi pie con nerviosismo [tengo un tic en realidad, siempre muevo el pie], es más fácil darse cuenta de eso. Pero por otro lado, prefiero ésta libertad a tener una contención como la escuela. A esa prefiero ni nombrarla. No, mi problema realmente no es este, mi problema es que toda la semana estuve de mal humor, que toda la semana estuve al borde de un período de depresión [estuve considerando seriamente hablar con alguien respecto a ésto, porque me parece raro que de vez en cuando me dé por deprimirme sin razón alguna], que ya no encuentro nada que me motive... Creo que estuve muy cerca de sentirme como Holden Caulfield, de verdad. En realidad, muchas veces me siento como él.
Muchas veces lo entiendo y me acuerdo de cuando veía a su hermana en el tiovivo y llovía, y entendía lo que estaba pasándole, no tanto por su mente sino más por su corazón. Sus sentimientos. Eso probablemente es lo que siento y sentí muchas veces. Porque siempre observo las mismas cosas que él, discuto las mismas cosas que discutió él en aquellos días de víspera de Navidad, pienso en las mismas cosas y pienso entonces en que nada de lo que haga sirve porque soy insignificante. Porque "soy cobarde, desvergonzado y débil", como dijo Shinji de Evangelion, en una situación que probablemente no tenga nada que ver, pero son aquellas tres palabras las que creo que mejor me describen ahora. Cobarde, porque tengo miedo. Tengo miedo de seguir así, de perder confianza en mí misma, de no poder hacer algo de mi vida, de no poder lograr lo que me propongo algún día. Y eso me acobarda. Empezar algo nuevo provoca cobardía. Desvergonzada, porque intento justificar muchas de las cosas que hago, pero sé que no tengo razón. Porque digo cosas de las que sí tengo razón, también sin preocuparme por ello, pero me preocupo por cosas que no tienen importancia y no miro lo que de verdad debería mirar. Llega a ser casi egoísmo, pero no lo es... No todavía. Y débil. Principalmente débil. Porque sola no valgo nada. Porque no puedo luchar contra mí misma y los demonios de mi alma, porque no tengo la fuerza suficiente para dejar todo esto que estoy escribiendo atrás y mirar todo con un poco más de optimismo. ¿Más? Si siempre fui muy optimista... Lo sigo siendo, pero es difícil. ¿Dónde están las palabras optimistas para mí? Por lo menos que me engañen, pero quiero escucharlas, quiero, o mejor dicho, necesito que me recuerden de que existe la luz. Porque sólo quiero verla, porque quiero salir de este lugar en el que me encuentro ahora, y quiero tener la certeza de que voy a llegar a algún lado a este ritmo.
No quiero que llegue el día en el que tenga que resignarme a crecer y tener un hogar, una familia, mantenerlos y demás. No quiero tener que mantener a nadie en el sistema en el que vivo ahora y en el que todos viven, es ese sistema lo que me molesta muchísimo también. A la larga, es una redundancia tan grande que nadie la nota. Todos viven cosas distintas todos los días, pero siguen siendo condicionados por ese sistema, y se repiten las acciones, vuelven a repetirse una y otra vez, nadie lo nota, pero es igual que una montaña rusa. Da vueltas y vueltas... Y parece que nunca va a terminar. Me gustaría estar viva para cuando termine, pero realmente no creo lograrlo.
Probablemente sea por todo esto y algunas otras cosas [detalles] por lo que me deprimo de vez en cuando. Es cuando me acuerdo de todo esto que suele pasarme, supongo. Ahora no estoy deprimida, sólo de mal humor... Y hace días que no logro escribir más de dos renglones. Para peor, ayer me di cuenta de que TODA mi carpeta con fotos, documentos, y sí, con todo lo que escribo, desapareció. Sí, sé dónde está, en el disco rígido de mi primo, porque la corté y la pegué como una gran idiota. Ahora no sé cuándo me va a traer todo eso de vuelta y me recuerdo a cada rato que lo tiene él y que simplemente por eso no tengo que desesperarme. Pero hasta entonces, ¿qué tengo que hacer? Está bien que hace días no puedo escribir nada, pero... A veces tengo ganas de intentarlo. A veces me veo tentada de abrir el documento y esperar para ver si surge una idea. Un par de veces creo que dejé ir momentos de inspiración, y esos son muy valiosos para mí. Tengo que resignarme...
Estoy jodida.