Es mi deber aclarar el porqué de ésta entrada. Resulta que tuve demasiado tiempo para pensar últimamente, para pensar en asuntos personales, quiero decir, y llegué a estar tan aburrida que decidí cambiar mi foto de perfil [sí, a eso me llevan mis pensamientos últimamente, creo que merezco que me den una buena patada en el culo]. Así que daba vueltas por facebook, porque sorprendentemente tengo más fotos ahí que en "mis imágenes" [fotos que sacan otros, porque... cualquiera debe tener más fotos mías que yo misma] y empecé a retroceder en el tiempo, mediante imágenes.
Así, me acordé de un par de cosas de mis años de escuela que realmente no me habría acordado si no hubiera visto ésas fotos. Y hablo en serio, es como si hubieran pasado hace tanto tiempo, que mi cabeza ya no relacionaría ningún hecho actual con esos recuerdos. Excepto algunos, tal vez; porque con Belu solemos recordar a veces cosas que nos gustaban, pero de a poco fuimos viviendo otras cosas entre nosotras que tampoco tuvieron que ver con los días de escuela, así que... Creo que a ambas nos pasó lo mismo. Dejamos dormir todos esos recuerdos. Ahora, fascinada veo cómo éstas cosas parece que hubieran sucedido ayer.

La primer foto que hay que destacar es ésta. Refleja perfectamente lo que todo el curso hizo durante los tres años de polimodal. En general, rascarnos las pelotas. Y en cuanto a cada uno de nosotros... Bueno, Alan brilla por su ausencia. Juan vivía durmiendo. Sam... Bueno, ¡Sam! Y Belu y yo, colgadas una de cada lado, muy en otra. [Y nótese lo perfecto que estaba cortando ese papel.]
La segunda imagen habla claramente del chamuyo que nos salvó la nota. Observen a la chica de pelo corto y campera de jean (?) ordenando papeles nerviosamente y leyendo de paso las fotocopias de una lección para la que claramente no estudió; la chica de al lado claramente no sabe que está leyendo un mapa de Argentina, y el chico con las manos en los bolsillos ha adoptado su famosa posición de "estoy tranquilo, soy Juan y soy un capo". En cuanto a la chica de pollera... No pregunten.
Acá una foto con mi querido curso. ¿No vieron qué unidos que éramos? Mejores amigos por siempre.
[BTW, Perón sale re sexy!]
[Si no notaste la ironía del comentario, morite.]
No pregunten porqué, pero cada vez que llovía, hacíamos ésto. Alguna idea boluda de Manu, evidentemente. O de los tres... Anyway, ¿alguien más notó que tengo el mismo buzo en las tres fotos?
Nota: Estaba por poner una foto de cuando íbamos al cyber de Dirty, pero la única que hay es una en la que el don Dirty sale tirándose encima mío [don't be mal pensado (?), tirándose en el sentido de que estába abrazándome y es mucho más grande que yo, so... se entiende mi chiquititez, putos], y es muy graciosa y fea y no da. Aguanten esas tardes ahí ocupando espacio al pedo.
Creo que hice ésta entrada por ella, porque a pesar de que pasaron muchos al lado nuestro, ninguno estuvo conmigo realmente, y todas esas fotos que son para cagarse de risa no existirían si ella no hubiera estado ahí para hacerme sonreír. No culpo a nadie ahora realmente, porque cada uno lidió con su propia carga, lo sabíamos todos, o por lo menos teníamos una idea de que cada uno se repartía entre su propio mundo y el que estábamos obligados a compartir en el aula. Lo sabíamos incluso de las personas con las que no hablábamos o de las que detestábamos, sólo que yo [o nosotras, debería decir], queríamos que nos dejaran un poco en paz. El colegio fue, es una cárcel, no volvería ahí de ningún modo, pero puedo sacar algo bueno de ésas fotos, de ésas personas, y es que me ayudaron a llevar esos años con más tranquilidad, lo hicieron hasta donde pudieron. A mi mejor y única amiga del secundario la conocí hablando de los Simpsons, y ya me estaba quedando sola en ese entonces... Cuando vi que ya no había lugar para mí, ella me vio y puso una silla al lado suyo, y ese gesto bastó para que me diera cuenta que de verdad valía la pena. La manera en que la aprecio no se puede expresar en palabras, lo lindo que es recordar ESOS momentos, tampoco. Ojala todos tuviéramos la suerte que yo tuve, la suerte de saber sin explicaciones lo que es la verdadera amistad.