Welcome to Paradise

Página en construcción. Estará lista cuando la paja no le gane a la editora/escritora (o cuando photoshop se porte bien).
Si alguien sabe cosas que empiecen con la letra M, comente acá!

21 jul 2010

Muestra del 17/07

[Si creen que me acordé la fecha yo sola, están muy equivocados]

Bueno, ¿qué decir de eso? Fui a la muestra del día anterior también, y kajsfahfbj estuvo genial *-* Hubo mucho Beatle! El primer día, por ejemplo, el primer cover fue I've just seen a face, que la cantó Celes [una amiga mía, que es batera, y ahora canta :D xD] y fue tan hermoso, la voz finita de ella :O! Después tocaron Girl (I) ♥ y Across the Universe, que para mí fue el mejor... La voz de la mina era increíble, y encima ESE tema *-* Era para cerrar los ojos y escuchar, simplemente hermoso ♥ Y después de la primera parte, los del taller de percusión improvisaron un poco, y estuvo genialozzooo xD Cualquiera que pasaba por la vereda podría pensar que estábamos haciendo brujería o algo así :D Y terminó genial, ese día comprobé que Ezequiel es un fracazo vendiendo y algunas cosas más que ya no me acuerdo, Lulu podría ayudarme a hacer memoria :D Ah, y también se me pegó... Negra! negra que te quiero gozar ♫ negra presuntuosa, mira! xD
El segundo día, toqué yo baby, oh yeah (H) (?) La muestra empezó con... Boulevard of Broken Dreams! Oh yeah :D Pero yo toqué yo xd Lo tocaron otros pibes, el batero era genial *-* Tocó con una remera de GD encima, un capo (H) Y de ahí saqué la conclusión de que... A la mierda Billie, que Agustín lo reemplaza! xDD [Agustín=profesor de batería=tipo que cantó xDD] Con su inglés medio raro, y nosotras con Lu sentadas, mirando y cantando, y con las manos arriba xDDDD Fue lo mejor xd Después tocaron Light my Fire *-* [de los Doors, y'know? ;D] La fueza que tuvo ese tema fue increíble ♥ Y nosotros tocamos terceros :O! Fue la primera muestra que compartí con mi hermana, y no sé, para mí fue muy importante, oh si :D Empezamos con Él estaba pensando en algo más importante, y después con Todas las formas [son temas de composición propia, guarda ;D] Al primero no le pusimos letra, es instrumental, y es lo mejor xD El segundo es más viejo [por un par de meses xd] y con Ezequiel nos tomamos el trabajo de escribir una letra, y fue muy divertido, como dijo él cuando lo presentamos, aunque el nombre se lo puso él como descarte porque hasta último momento no habíamos pensado en otro mejor, y bueno... Me sentí orgullosa de saber que era la primera vez que en una muestra se tocaban temas propios, es cool! xD Pronto podrán escucharlos, supongo (: Y terminamos con I wanna hold your hand, que fue medio acústico o algo así, ya que solamente acompañamos con la guitarra, y Lulu cantó conmigo ♥
Los temas que siguieron también fueron geniales. Y estaban grabando para hacer una especie de... documental o algo así, a falta de una mejor palabra, y nos entrevistaron a todos, grabaron los ensayos y grabaron las muestras completas, así que voy a subir los temas que más me gustaron cuando tenga el DVD seguramente x) Después de que terminó la primera parte el día que toqué yo, me deprimí un poco por algo que pasó, pero... En fin, Lulu estuvo conmigo, y nunca dijo nada sobre eso, ni siquiera lo hablamos, pero alcanzó y sobró cuando me dijo "creo que ya sé por qué es" y me abrazó, y ya... Lulu, de verdad no sabes cuánto te aprecio y aprecio todo lo que me bancas ♥ Y bueno, ese sería un resumen de lo genial que estuvo todo (: Ahora a esperar la muestra de diciembre, que seguramente va a hacer menos frío... Pero que vuelvan a hacer pizzas, che! xDDD Estaban demasiado ricas *-*

9 jul 2010

Don't let me down!
Don't let me down
(
I'm in love for the first time,
don't you know it's gonna last)

8 jul 2010

She Came In Through The Bathroom Window

Porque todo en mi vida había sido, desde el principio, completamente normal, ya estaba cansado. Mi infancia se estaba alejando cada vez más y más, y yo sólo era un espectador de la patética y redundante película que se presentaba ante mis ojos. A veces participaba... Pero generalmente, las cosas que yo decía o hacía no influían demasiado (en realidad, absolutamente nada) en la vida de las otras personas. Excepto la de mis padres, por supuesto. Porque es obvio, yo había sido el primero, su hijo, y había sido un cambio rotundo en sus vidas. Hasta el fin de sus días iba a estar, supuestamente. Y es por ésto, que con el tiempo el papel de hijo dejaba de tomar importancia para mí. Ya iba a cumplir diecisiete años, no me faltaba demasiado para la mayoría de edad, ¿y qué iba a pasar después? Iba a trabajar, por supuesto. Iba a estudiar, se suponía. Iba a seguir con mi vida. Y faltarían seguramente uno o dos años más para que me vaya de la casa y ya no sienta el papel de hijo importante en absoluto.
Pero ésto, señores, les aseguro que no es lo que más le molesta a una persona en la vida. A mí no por lo menos. Porque si simplemente se tratara de soportar esa rutina, de saber de memoria el rol que te toca cumplir en la vida, la vida misma sería muy simple. Siempre está la gente que quiere cagarte. Inconcientemente, pero quieren cagarte. Voy entonces a cambiar de parecer, sí influyo en la vida de otras personas. De personas a las que le cago la vida día a día, personas que cuando me ven, desearían estar en otro lugar, lejos, muy lejos de mí. En cierto sentido, tiene gracia, yo no les he hecho demasiado para que me detesten así.
¿Amigos? Claro que tengo. Y son los mejores. Pero saben, a veces creemos ser muy importantes para alguien, para un amigo, para un mejor amigo, o lo que sea, y de repente suceden cosas que nos hacen dar cuenta que... Tal vez no es así. Cuando te has cambiado de escuela y tu amigo de la infancia se ha separado de ti, de repente empiezas a dejar de darle importancia. Las charlas no eran tan largas e interminables como antes. De repente, dejas de conocer todo sobre él, y se te escapa de las manos. No digo que siempre sea así, pero se complica aún más cuando te vuelves mayor. Descubres de repente, que tu mejor amigo tiene novia, y la ama. Tiene sueños y metas, muy distintos a los tuyos, cuando de chicos soñaban con estar juntos hasta en la Universidad. De repente tu mejor amiga está esperando un hijo, y tiene una casa, y tú estás estudiando y trabajando como un cerdo, y sus horarios no coinciden para visitarse seguido. Siguen estando allí, siempre estarán... Bueno, tal vez no siempre, pero están.
Las cosas que antes disfrutaba, porque no tenía idea que podía llegar a perderlo, se estaban resbalando de mis manos. Me había peleado con uno de mis mejores amigos hacía un par de días, ¿y saben qué? No me importó. Habíamos discutido por una idiotez, y terminé por insultarlo. Nunca llegamos a golpearnos ni nada de eso (por más que haya estado enojado, creo que no lo habría hecho de todas formas), pero nos habíamos dicho un montón de cosas, y yo le había dicho la verdad sobre lo que pensaba de él, y él a mí también. Pero ambos creíamos que estábamos equivocados y... Bueno, decidió terminar con la discusión, y yo no llegué a sentir nada. No sentí nostalgia, no sentí tristeza, no sentí nada. Sabía lo que estaba perdiendo, y no sentí nada. Y eso después es peor. Siempre que terminas con algo, debes sentir algo, se supone. Es mejor esa sensación que es provocada cuando llega el final de algo, que lo que sientes cuando un tiempo después te das cuenta de lo sucedido. Las últimas palabras cruzadas dan vueltas en tu mente, y deseas volver el tiempo atrás, para escribir la palabra "FIN". Y a mí me pasará eso. Me pasará eso cuando esté aburrido en casa y agarre el teléfono inconcientemente para marcar su número. Me pasará eso cuando llegue a la puerta de su casa con la pelota de fútbol para ir a patear un rato, y detenga mi mano justo antes de tocar el timbre. Me pasará eso por bastante tiempo, pero no será para siempre.
Y de repente, me había dado cuenta de que no tenía ningún amigo como el que todo el mundo debía tener. No tenía a nadie que sepa todo sobre mí, sí había un par que podían incluso adivinar lo que estaba pensando, pero no era suficiente. Me refiero a esos amigos que son lo suficientemente fuertes como para hacerte ver las cosas, lo que son más fuertes que uno mismo. Aquellos días, cuando andaba muy deprimido, no sabía exactamente por qué era y tampoco tenía a nadie para explicarle aquel sentimiento. Me había deprimido muchísimo porque estaba creciendo. Porque me había dado cuenta de todo ésto que acabo de contarles y de mucho más, y me deprimía muchísimo. No sólo pensaba en mí, también pensaba en que era uno de los pocos a los que no les interesa el dinero, en que era uno de los pocos que se interesaban por las otras personas realmente, sin conocerlas. Por ejemplo, era uno de los pocos que deseaba ir a África a hacer trabajos comunitarios. Sí, hay tal vez millones de personas en el mundo que piensan lo mismo, ¿pero se han puesto a calcular que somos la minoría? ¿O no han pensado que por más que seamos algunos más, los otros tienen de su lado potencias que derriban a tres de un sólo tiro? Sería diferente si todos viéramos las cosas de maneras distintas, si nos diéramos cuenta de que todos juntos de verdad podemos hacer algo. Pero no quiero meterme en esas cuestiones ahora. Las personas son egoístas por naturaleza, estoy de acuerdo con varios filósofos que aseguran eso sobre la humanidad. Porque yo también lo soy en cierto sentido, y porque lo veo todos los días. El egoísmo guía el mundo. El egoísmo. Y porque yo también soy un egoísta, odio a varias personas, por más que intente no hacerlo. ¿Qué arruinan ellos en mi vida? Demasiado como para que desee escupirles la cara. O golpearlos (aunque lo intenté un par de veces, y no sé para qué me molesto tanto, soy un asco peleando). Los detestaba más cuando pensaba que muchísimas personas en el mundo eran como ellos, que muchísimas más eran hipócritas y falsas, y eso también me deprimía. Porque yo, solo y sin un futuro cierto, no podía hacer nada. Sólo seguir, hasta el final, observando y siendo espectador de mi propia película, en la cual ya casi había dejado de ser el protagonista.
Entonces estaba cansado. Miraba el reloj bastante seguido (siempre tuve una obsesión con la hora en realidad), y las horas parecían pasar bastante rápido. Cada vez parecía todo más sistematizado. Una hora se iba volando, y a la siguiente ya estabas haciendo otra actividad, y así sucesivamente. De repente, era lunes, y debía levantarme temprano, como todos los otros malditos días, para ir a encerrarme en mi cárcel a estudiar, hasta después del mediodía. Y cuando menos me daba cuenta, era fin de semana, y salía, o me quedaba en casa, depende de la situación. Pero qué mierda, si la semana escolar se me pasaba rápido, se imaginarán que los fines de semana corrían a velocidad luz. Y así pasaban las semanas, los meses, los años... Todo pasaba rápido.
No esperaba que nada cambie, de hecho, si cambiaba, entraba en crisis. Pero cuando las cosas cambiaron, no pasó nada parecido, afortunadamente. La que entró en crisis en realidad, fue mi madre. Si se puso así cuando llegó, no me imagino cómo habría reaccionado si habría estado en casa cuando todo comenzó.
Llovía terriblemente afuera, y yo miraba una película en el living de mi casa, descalzo y tapado con una manta, como cuando era chico. Era bastante tarde en realidad, y la semana anterior me había fracturado el dedo de la mano izquierda, por lo que me habían dado reposo por un par de días antes de volver a clases. Mis padres habían ido a una reunión de ex-alumnos en la casa de uno de sus amigos de la secundaria. A mi papá le había tenido que insistir para que no use el viejo traje que había llevado cuando se graduó, más que nada para no ver a mamá vomitar. Así que la casa era mía. Tal vez era una manera muy estúpida de aprovecharla, pero estaba bastante cansado y era genial tener la estufa prendida, las luces apagadas y la televisión para mí solo. Estaba a punto de quedarme dormido...
Mis ojos se sobresaltaron de repente. El movimiento fue mínimo, pero lo había escuchado perfectamente por encima de los truenos y de la fuerte lluvia. De hecho, la lluvia se escuchaba más fuerte que antes. Me incorporé y aguzé el oído para captar algún otro sonido, lo que sea, y esperé. Estuve congelado en esa estúpida posición durante varios minutos hasta que me di por vencido y mi cuerpo se relajó un poco más. Había sido sólo mi imaginación, tal vez ya había comenzado a soñar o algo similar, tal vez...
Lo oí otra vez. Ésta vez me puse de pie de un salto. Qué quieren que les diga, estaba asustado. Venía de arriba. Me asomé a las escaleras y allí me quedé parado, mirando con horror y preocupación. Volvía a escuchar ruidos, cada vez más fuerte y más seguido. Se oían empujes. Si alguien estaba entrando a mi casa, ¿no era más fácil entrar por abajo? Disculpe por la tardanza, señor, aquí está su pizza, habría dicho el delincuente. Y yo habría contestado que no había pedido ninguna pizza justo antes de que me apuntaran con un arma. Y el resto ya se sabe. Sí, era mucho más fácil que entrar por alguna de las habitaciones de arriba.
Puse mi pie en el primer peldaño y me detuve. Después ya no sentí temor. Subí a velocidad normal, porque la situación era demasiado extraña y... Y confiaba.
Al llegar arriba, prendí la luz. Ésto habría sido muy descuidado de mi parte si hubieran sido ladrones o lo que sea, pero sabía que no era así. La lluvia se escuchaba más fuerte porque una de las ventanas estaba abierta... La ventana del baño estaba abierta. Caminé lentamente, y por un momento algo en mi cabeza me hizo razonar, así que agarré algo por las dudas que deba golpear a alguien. Tenía en mis manos una especie de jarrón o algo así, que si llegaba a romper mamá me mataría, pero era eso o mi vida, tal vez. De todas formas, sabía que no iba a utilizarlo.
Abrí la puerta y me encontré con la habitación a oscuras. Pero la ventana sí estaba abierta. Y por ella entró de repente la luz de un relámpago que iluminó el cielo afuera, que me permitió ver la habitación por algunas milésimas de segundo. Y la vi. Aquella figura derrumbada en el suelo, que parecía haber salido hacía instantes de una piscina, o como si aún estuviera en ella. Estiré mi mano hacia el interruptor de la luz y parpadeé un par de veces cuando se iluminó el lugar por completo, hasta que se acostumbró mi vista. Pude apreciar mejor la escena, pero realmente no entendía nada.
Respiraba rápidamente, y parecía estar enredada en sus propias piernas y cabello. No podía verle el rostro porque estaba oculto entre sus brazos, apoyada en el suelo. Lloraba. Su ropa estaba empapada, daba la sensación todavía de que estaba sumergida en una gran piscina. Iba descalza y sus pantalones estaban rotos, al igual que su camisa negra, que se pegaba a su cuerpo. Pero lo que más me impresionaba era el largo de su cabello y de sus piernas. La empapada cortina negra cubría todo su alrededor, como una manta, brillaba tanto como el tormentoso cielo de afuera.
Levantó la vista lentamente y llevó sus manos hacia su cara, para refregar bien sus hinchados ojos. Después me miró.
—Hola... Lamento no tener nada más inteligente para decir, pero... Estás llorando en mi baño, y creo que me gustaría saber qué sucede —dije lanzando una risita nerviosa.
Por un momento creí que iba a echarse a llorar otra vez. En lugar de eso, sonrió levemente. Durante unos minutos, sonrió, y después volvió a agachar la cabeza. Creo que sabía lo extraño que había sido verla entrar por la ventana del baño.

5 jul 2010

Me encierro solo en mi cuarto YO QUIERO ESTAR SOLO Parece como si la gente se transformara en cosas que ellos nunca quisieron ser, la única cosa por vivir es hoy ¿Qué vas a hacer contigo mismo, chico? ¡Estás corriendo fuera de tiempo! Presta atención a las calles rotas y los hogares quebrados Y si un día tu te encuentras lejos, muy lejos de tu lindo hogar, cierra los ojos y recuerda que yo soy tu amigo fiel Soy el hijo de la ira y el amor Yo creo en milagros, creo en un mundo mejor para mí y para ti ¿Eres tú? ¿Eres tú quien nació frustrado? No estoy tratando de causar una gran sensación, sólo estoy hablando de mi generación Ciudad de la Maldición, niños perdidos con caras sucias hoy y a nadie parece importarle realmente Si me enamoro de ti, ¿prometerías serme fiel y ayudarme a entender? Porque me he enamorado antes y descubrí que el amor es más que sólo tomarse de la mano Enciérrate en un sueño, nunca te permitas salir; nunca te permitas reír o sonreír, no tú No habrá miles de sitios donde podamos ir porque entonces será diferente Soñando, sólo estaba soñando en otro tiempo y lugar, de donde viene mi familia ¡Ustedes son los jodidos líderes! ¡Ustedes tienen el poder! Recuerdo el rostro pero no puedo repetir su nombre, ahora me pregunto cómo ha estado Whathisname Todo el mundo está lleno de mierda, nacidos y criados por hipócritas, corazones reciclados pero nunca salvados desde la cuna hasta la tumba; somos los niños de la guerra y la paz, desde Anaheim hasta el medio este, somos las historias y los discípulos del Jesús de los Suburbios... Sí, decimos que hacer cambios comienza en las pequeñas cosas que haces, "la revolución empieza en casa", pero muchos de nosotros la terminamos ahí también Televisión, ciudad del asesinato soñando con el mañana, ¿estoy vivo o es fantasía? Dios salve el pasado Ayer todos mis problemas parecían muy lejanos, ahora parece que estuvieran aquí para quedarse, oh, yo creo en el ayer Si un cuerpo encuentra a otro cuerpo cuando van entre el centeno Vivir y no respirar es morir en tragedia, así que corro, escapo para encontrar en qué creer Y a través de éstas cicatrices corre sangre nueva Hay un chico que nubló su mundo y ahora se está volviendo vago, no hay motivación o frustración que lo vuelva loco, elabora un plan para mantenerse de pie pero siempre termina sentado, alguien ayúdelo o va a terminar renunciando...
Mi corazón está latiendo en mí, me estoy quedando solo. Por favor, llámame sólo si estás volviendo a casa... Desperdicia otro año que se va volando, desperdicia una noche o dos... Tú me dijiste cómo vivir.

27 jun 2010

"... De pronto dejé de encender cerillas y me incliné hacia ella por encima de la mesa. Estaba preocupado por unas cuantas cosas:
—Oye Sally —le dije.
—¿Qué?
Estaba mirando a una chica que había al otro lado del bar.
—¿Te has hartado alguna vez de todo? —le dije—. ¿Has pensado alguna vez que a menos que hicieras algo en seguida el mundo se te venía encima? ¿Te gusta el colegio?
—Es un aburrimiento mortal.
—Lo que quiero decir es si lo odias de verdad —le dije—. Pero no es sólo el colegio. Es todo. Odio vivir en Nueva York, odio los taxis y los autobuses de Madison Avenue, con esos conductores que siempre están gritando que te bajes por la puerta de atrás, y odio que me presenten a tíos que dicen que los Lunt son unos ángeles, y odio subir y bajar siempre en ascensor, y odio a los tipos que me arreglan los pantalones en Brooks, y que la gente no pare de decir...
—No grites, por favor —dijo Sally. Tuvo gracia porque yo ni siquiera gritaba.
—Los coches, por ejemplo —le dije en vos más baja—. La gente se vuelve loca por ellos. Se mueren si les hacen un arañazo en la carrocería y siempre están hablando de cuántos kilómetros hacen por litro de gasolina. No han acabado de comprarse uno y ya están pensando en cambiarlo por otro nuevo. A mí ni siquiera me gustan los viejos. No me interesan nada. Preferiría tener un caballo. Al menos un caballo es más humano. Con un caballo puedes...
—No entiendo una palabra de lo que dices —dijo Sally—. Pasas de un...
—¿Sabes una cosa? —continué—. Tú eres probablemente la única razón por la que estoy ahora en Nueva York. Si no fuera por ti no sé ni dónde estaría. Supongo que en algún bosque perdido o algo así. Tú eres lo único que me retiene aquí.
—Eres un encanto —me dijo, pero se le notaba que estaba deseando cambiar de conversación.
—Deberías ir a un colegio de chicos. Pruébalo alguna vez —le dije—. Están llenos de farsantes. Tienes que estudiar justo lo suficiente para poder comprarte un Cadillac algún día, tienes que fingir que te importa si gana o pierde el equipo del colegio, y tienes que hablar todo el día de chicas, alcohol y sexo. Todos forman grupitos cerrados en los que no puede entrar nadie. Los de el equipo de baloncesto por un lado, los católicos por otro, los cretinos de los intelectuales por otro, y los que juegan bridge por otro. Hasta los socios del Libro del Mes tienen su grupito. El que trata de hacer algo con inteligencia...
—Oye, oye —dijo Sally—, hay muchos que ven más que eso en el colegio...
—De acuerdo. Habrá algunos que sí. Pero yo no, ¿comprendes? Eso es precisamente lo que quiero decir. Que yo nunca saco nada en limpio de ninguna parte. La verdad es que estoy en baja forma. En muy baja forma.
—Se te nota.
De pronto se me ocurrió una idea.
—Oye —le dije—. ¿Qué te parece si nos fuéramos de aquí? Te diré lo que se me ha ocurrido. Tengo un amigo en Grenwich Village que nos prestaría un coche un par de semanas. Ibamos al mismo colegio y todavía me debe diez dólares. Mañana por la mañana podríamos ir a Massachusetts, y a Vermont, y todos esos sitios de por ahí. Es precioso, ya verás. De verdad.
Cuanto más lo pensaba, más me gustaba la idea. Me incliné hacia ella y le cogí la mano. ¡Qué manera de hacer el imbécil! No se imaginan.
—Tengo unos ciento ochenta dólares —le dije—. Puedo sacarlos del banco mañana en cuanto abran y luego ir a buscar el coche de ese tío. De verdad. Viviremos en cabañas y sitios así hasta que se nos acabe el dinero. Luego buscaré trabajo en alguna parte y viviremos cerca de un río. Nos casaremos y en el invierno yo cortaré la leña y todo eso. Ya verás. Lo pasaremos formidable. ¿Qué dices? Vamos, ¿qué dices? ¿Te vienes conmigo? ¡Por favor!
—No se puede hacer una cosa así sin pensarlo primero —dijo Sally. Parecía enfadadísima.
—¿Por qué no? A ver. Dime ¿por qué no?
—Deja de gritarme, por favor —me dijo. Lo cual fue una idiotez porque yo ni la gritaba.
—¿Por qué no se puede? A ver. ¿Por qué no?
—Porque no, eso es todo. En primer lugar porque somos prácticamente unos críos. ¿Qué harías si no encontraras trabajo cuando se te acabara el dinero? Nos moriríamos de hambre. Lo que dices es absurdo, ni siquiera...
—No es absurdo. Encontraré trabajo, no te preocupes. Por eso sí que no tienes que preocuparte. ¿Qué pasa? ¿Es que no quieres venir conmigo? Si no quieres, no tienes más que decírmelo.
—No es eso. Te equivocas de medio a medio —dijo Sally. Empezaba a odiarla vagamente—. Ya tendremos tiempo de hacer cosas así cuando salgas de la universidad si nos casamos y todo eso. Hay miles de sitios maravillosos adonde podemos ir. Estás...
—No. No es verdad. No habrá miles de sitios donde podamos ir porque entonces será diferente —le dije. Otra vez me estaba entrando una depresión horrorosa.
—¿Qué dices? —preguntó—. No te oigo. Primero gritas como un loco y luego, de pronto...
—He dicho que no, que no habrá sitios maravillosos donde podamos ir una vez que salgamos de la universidad. Y a ver si me oyes. Entonces todo será distinto. Tendremos que bajar en el ascensor rodeados de maletas y trastos, tendremos que telefonear a medio mundo para despedirnos, y mandarles postales desde cada hotel donde estemos. Y yo estaré trabajando en una oficina ganando un montón de pasta. Iré a mi despacho en taxi o en el autobús de Madison Avenue, y me pasaré el día entero leyendo el periódico, y jugando al bridge, y yendo al cine, y viendo un montón de noticiarios estúpidos y documentales y trailers. ¡Esos noticiarios del cine! ¡Dios mío! Siempre sacando carreras de caballos, y una tía muy elegante rompiendo una botella de champán en el casco de un barco, y un chimpancé con pantalón corto montando en bicicleta. No será lo mismo. Pero, claro, no entiendes una palabra de lo que te digo.
—Quizá no. Pero a lo mejor eres tú el que no entiende nada —dijo Sally. Para entonces ya nos odiábamos cordialmente. Era inútil tratar de mantener con ella una conversación inteligente. Estaba arrepentidísimo de haberla empezado siquiera.
—Vámonos de aquí —le dije—. Si quieres que te diga la verdad, me das cien patadas."


El Guardián Entre El Centeno.


Yo sí creo entenderlo, pero es muy deprimente. Deprime tener que concurrir todos los días al mismo lugar, donde la Cooperadora de la escuela le roba a los alumnos y donde después los profesores que hacen paros llegan con sus autos nuevos a quejarse de que todavía somos todos unos pendejos y que no entendemos nada. Es deprimente que todos se hagan los amigos y sean todos unos hipócritas, que en realidad se detestan y se van a cagar mutuamente si tienen oportunidad de hacerlo. Es deprimente que las personas mayores te obliguen a cada rato a comportarte mejor porque el año que viene ya vas a ser mayor de edad. "Comportate, tenés 17 años". Es deprimente que la mayoría de las personas no se den cuenta de nada, absolutamente nada. Que los pasen por encima, que piensen que el gobierno tiene el poder, porque no saben que todos juntos podrían hacerles el culo a los del gobierno. Odio que se la gente se moleste porque les roban, porque personas de otro país trabajan en las calles para ganarse la vida o por lo que hace la presidente que ellos mismos eligieron. Odio que la gente no sepa que no es necesario que pongan plata de sus bolsillos para colaborar con una causa. Odio muchas cosas. Holden, creo que a mí me habría gustado desaparecer también, un día, de la nada. Sólo que yo tal vez habría mandado alguna carta o algo a mi familia. Porque al igual que vos, mis hermanas son mi vida. Tal vez deberías haber pensado en eso.

12 jun 2010

Entrevista de la semana

Éste mes en el foro Sirens of Decay, comencé a hacer entrevistas semanales a los usuarios. El fin de todo esto es que podamos conocernos mejor entre todos y compartamos intereses y opiniones sobre ciertas cosas, y a la vez, que los usuarios puedan decir cosas que probablemente no tuvieron la oportunidad de decir en alguno de los temas.
La primer entrevistada fue Ale, y estuve bastante conforme con lo que salió de esa charla, fue muy entretenido. Pueden leer la entrevista haciendo clic acá.
Hace sólo un rato, tuve el placer de entrevistar a otro de los administradores del foro :sherlock: La entrevistada de ésta semana fue Amanda, y pueden leer haciendo clic acá.
That would be, y si no están registrados, WHAT THE FUCK ARE YOU WAITING FOR? Entra a Sirens of Decay, y únete o SUCKÉALA! (: