Welcome to Paradise

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4 oct 2011

Something about yesterday

Desesperado... Pero no sin esperanzas. La sensación era fácil de describir, se resumía todo en esa frase. Los motivos... Eran tantos y los había analizado tantas veces que llegado a ese punto, le habría gustado tener algún tipo de aparato para no pensar más.
Sus pensamientos eran sus verdaderos enemigos entonces. Allí, encerrado en su habitación de hotel, entre esas cuatro paredes, no le preocupaba nadie de afuera realmente, ni las personas que amaba, ni las personas que odiaba. Porque esos lazos que había creado con ellas eran, al fin y al cabo, culpa de él, por lo menos la mayor parte. Había gente que odiaba, y esas personas ni siquiera sabían sobre esto. Había gente que amaba, porque las circunstancias estaban preparadas para que de alguna u otra forma, sienta ese amor. No, no pensaba en el destino, pensaba en su familia, por ejemplo. Era imposible no amarlos. De alguna u otra forma, las cosas que sentía eran culpa sólo de él, y de nadie más. No valía para nada la pena odiar a esas personas, por más fuerte que sea el sentimiento, y sentía además que arruinaba cada vez más la vida de las personas que amaba.
¿Cuál era en realidad el problema? ¿Habían sentido las demás personas esa sensación de no pertenecer? Porque lo único que se le ocurría entonces era que tal vez él no pertenecía a ese lugar. Ni a ese ni a ninguno que no fuera utópico. El lugar en donde realmente se imaginaba viviendo una vida feliz, no existía ni nunca existiría. Y la persona al lado de la cual se imaginaba viviendo, formaba parte de esa feliz y utópica imagen mental.
» Si muero, a nadie le va a importar.
» Es mentira, estamos seguros de que hay personas que van a llorarte.
» Pero después dejarán de llorar. Hasta cierto punto, habrá sido un alivio el encontrarme muerto, porque ya nadie se preocupará por mi salud. Ahora mi teléfono está lleno de llamadas sin atender, porque están pendientes de lo que pueda llegar a hacer o no. Es como estar agonizando y pretender que te alarguen la vida aún más. Sufro y sufren los demás, ¿no es un poco egoísta de mi parte?
Silencio.
» Existe otra solución.
Pero no podía considerarla, así como tampoco podía considerar la idea del suicidio. ¿Qué tan cobarde podía llegar a ser? No tenía el valor de terminar con su vida, pero tampoco creía tener el valor suficiente como para dar todo por... Por algo que al final sabía que no iba a valer la pena.
Pensó en su futuro, en los tiempos que iban a llegar, pensó en cómo se vería a sí mismo en unos años, y no pudo imaginarse otra cosa que no sean sus imágenes utópicas. No se veía de ninguna otra forma que no sea haciendo lo que amaba hacer, viviendo con la persona que amaba, no podía imaginar otra realidad. ¿Podía él imaginarse a sí mismo viviendo una vida después de resignarse a no jugárselas por nada? No... No podía hacerlo. Prefería imaginar una situación alternativa, semejante a la felicidad, pero no una vida llena de todas las cosas que odiaba entonces. Jamás lo aceptaría.
Pero la cobardía, ese sí que era un gran problema. Dejando de lado la idea de terminar con todo, la idea de ir a por todo también le aterraba. ¿Qué pasaba si fracasaba? El rechazo dolía sólo con imaginárselo, le había dolido mucho antes de ser rechazado, porque había pensado en él muchas veces. Además, se vería obligado a comenzar lentamente una especie de "proceso de recuperación", que sería largo e igualmente doloroso, y se encontraría entonces una nueva sensación: la incertidumbre. ¿Qué pasaba después? Porque había pensado muchas veces, de una manera bastante optimista, que todo le salía bien, que sus sentimientos eran correspondidos, que ya no estaría solo; sin embargo, nunca había pensado en lo contrario. También le ponía nervioso pensar en lo contrario. Pero seguramente pasaría, de todas formas, a tener que resignarse, a tener que hacer eso que no quería hacer. Estaba jodidísimo.
No sin esperanzas. Esa esperanza estaba allí todavía, porque no se podía decir que se había arriesgado a todo. Todavía nada de lo que pensaba había comenzado. Allí albergaba la esperanza de que todo cambie y resulte para bien. Mierda, ¿hacía cuánto no le salían las cosas bien? No importaba. Estaba desesperado, cansado de toda la maldita situación, pero todavía no había hecho su primer movimiento. Alguien tendría que acercarse y empujarlo, para que entonces pueda...
-Despertar...
Sus ojos se cerraron, y durmió casi con ansias, porque era el momento que más esperaba del día, y era mucho mejor si al día siguiente, olvidaba las manifestaciones de su inconsciente.



Edit: Esto es algo que escribí porque se me ocurrió y necesitaba escribirlo. No estoy segura de que vaya a incluirlo o no en Yesterday, pero como las chicas se darán cuenta, calza bien. De cualquier manera, queda a su libre interpretación, tanto el contexto del fragmento, como en quién piensan al leer los pensamientos descritos. Thanks for reading!

1 comentario:

  1. ''[...]tanto el contexto del fragmento, como en quién piensan al leer los pensamientos descritos.''
    Creo que se puede pensar en una sola persona al leer el fragmento, si de título tiene ''Yesterday'' xD

    Pobre cristiano, que deje de quemarse la cabeza o mando un sicario a la casa de Jude (?) ah jaja

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